INTRODUCCIÓN A LA IONTOFORESIS


Técnica electroterápica basada en la aplicación de radicales medicamentosos (iones y moléculas ionizadas) al organismo por vía transcutánea e introducidos por la corriente galvánica y sus derivadas. 

  TÉCNICA APLICAR CON SEVEROS CUIDADOS DADO EL ALTO RIESGO DE QUEMADURAS EN LOS PACIENTES.

La iontoforesis requiere de nuevos planteamientos e investigaciones que conduzcan al adecuado perfeccionamiento de su práctica y de su dosificación. En la actualidad, se realiza demasiado empíricamente y sin los debidos conocimientos de:

La corriente galvánica (corriente continua para los electrónicos) usada en fisioterapia la medimos por los mA aplicados al paciente (mA en la unidad de tiempo, que por supuesto es el segundo). El uso de mA por minuto no procede.

Medir únicamente los miliamperios nos conduce a errores en varios sentidos, ya que depende del tiempo de la sesión, del tamaño de los electrodos, del sistema de aplicación, etcétera.

Habitualmente, la galvánica se dosifica regulando los miliamperios (mA) aplicados al paciente (sistema insuficiente). Al menos debemos ajustar la intensidad por unidad de superficie de la piel o del electrodo (ya que son coincidentes). Se da como bueno el valor de 0,1 mA por cada cm2 (mA/cm2) de la piel o del electrodo pequeño. Pero todavía no se tiene en cuenta el tiempo de sesión.

El circuito eléctrico entre la máquina y el paciente ofrece una resistencia específica en cada caso, zona tratada y momento. Por lo que, aunque la intensidad medida en mA sea un valor, los otros parámetros eléctricos son diferentes. ¿Cómo influye esto en la dosificación?.

No es lo mismo aplicar 6 mA con 20 voltios que 6 mA con 14 voltios. 6 mA con 20 V significa que la resistencia del circuito es de 3333.3 Ohm y 6 mA con 14 V se encuentra con una resistencia de 2333.3 Ohm.

Por otra parte, la resistencia del paciente va cambiando durante la sesión provocando modificaciones en los parámetros eléctricos. Si trabajamos en C.C., el voltaje se está modificando (observar las fotografías de evolución de la impedancia corporal con galvánica). 

Para evitar las quemaduras con la galvánica se recomienda no superar 0,1 mA por cada cm2 (otros autores indican valores diferentes). Pero si pensamos en la técnica de iontoforesis, es posible que sea requerido un valor de miliamperios diferente al recomendado, pero para evitar el riesgo de quemadura no podemos superarlo.

La corriente galvánica posee "per sé" efectos terapéuticos propios de cada polaridad de electrodos y el medicamento aplicado posee otros efectos terapéuticos. ¿Cuáles prevalecerán? ¿Se sumarán? ¿Se anularán?.

Si aplicamos durante un tiempo de sesión (digamos 15 minutos) un medicamento en iontoforesis (en caso de haber penetrado), ¿cuántos miligramos de radical medicamentoso hemos introducido?.

Si el medicamento posee o está compuesto por diversos principios químicos, ¿cuál o cuáles están introduciéndose en el organismo?.

¿Se comportan igual los iones que son solubles en agua, que los solubles en grasas o que los solubles en alcohol?.

Es frecuente empapar previamente las gasas destinadas a la iontoforesis con suero fisiológico y cabe preguntarse: ¿sobre qué actuamos electro químicamente, sobre el cloruro sódico o sobre el medicamento?.

Para disociar unos radicales de otros en las electro uniones moleculares se requiere determinado potencial eléctrico (voltaje), sin embargo no conocemos el voltaje alcanzado (a no ser que el equipo se diseñe para tal función). Así mismo, necesitamos conocer el comportamiento electroquímico de la molécula o complejo molecular empleado, el peso molecular del radical que nos interesa, si la parte introducida es útil en cuanto a sus efectos terapéuticos, como puede interaccionar en el interior orgánico.

¿Cuánto tiempo debe durar una sesión para conseguir introducir X mg del radical medicamentoso pretendido?.

Son demasiadas preguntas que no tienen todavía respuesta, aunque experimentalmente se ha demostrado que la técnica funciona con determinados compuestos (normalmente de moléculas simples), pero nos hallamos ante una investigación no concluida ni adaptada a los nuevos compuestos medicamentosos mucho más complejos que los habituales de principios de siglo.

jmr@iontoforesis.com