DESCRIPCIÓN DE LA TÉCNICA DE IONTOFORESIS

Material

Metodología
  1. Con un trozo de algodón empapado en alcohol se limpia bien la zona a tratar, donde se colocará el electrodo pequeño o activo. Se deja secar y evaporar el alcohol.
  2. Se toman todas las gasas estériles del paquete (secas y sin haberlas mojado en líquido alguno) y se las empapa con la solución del medicamento (bien empapadas, pero no tanto como para que desprendan gotas sin exprimirlas).
  3. Se sitúan sobre la zona tratada, se mide la superficie que cubren y se posiciona sobre las gasas el electrodo pequeño (con o sin su gamuza). Fijarse bien en la polaridad que tendrá el electrodo de acuerdo al medicamento.
  4. Al otro electrodo, bastante mayor, se le empapa su gamuza en suero fisiológico. Se busca una buena posición donde situarlo, lo más enfrentado y próximo al activo. Cuidar que la parte de gamuza entre electrodo y paciente sea lo más abundante y gruesa posible.
  5. Se fijan ambos electrodos (normalmente en aplicaciones contralaterales) con una o más bandas elásticas cuidando evitar los salientes óseos, los dobleces, las oquedades en el electrodo, las presiones excesivas, en fin, evitar todo aquello que impida un correcto y homogéneo contacto de los electrodos.
  6. Encender el equipo y con la intensidad a 0 mA, conectar los cables del equipo con ambos electrodos cuidando que se cumpla la polaridad deseada (circunstancia fundamental); (+ rojo) sobre los compuestos (+) y (- negro) sobre los (-).
  7. Elevar la intensidad hasta la densidad de energía de 0,1 mA/cm2, es decir, que la indicada por el galvanizador sea el producto de la superficie de las gasas por 0,1.
  8. Ajustar el tiempo hasta que se considere que se introducirá la cantidad de medicamento pretendido aplicando la Ley de Faraday (ver DOSIS EN IONTOFORESIS).
  9. Observar y conversar con el paciente sobre lo que siente y si manifiesta molestias. Si el paciente comenta que no siente nada y pide más intensidad, no elevarla. Si el paciente manifiesta quemazón a punta de dedo, retirar el electrodo y revisar la aplicación (puede existir alguna escarificación de la piel que terminará en quemadura).
  10. Observar la reacción del organismo y de la piel al retirar la sesión. Según lo observado, tendremos que disminuir la dosis o el tiempo, o quizá, aumentarlos.
Observaciones

Las primeras sesiones deben ser de tanteo. Se cuidará de que la dosis no supere el valor de 0,1 mA/cm2; si todo va bien, es posible que podamos elevarla hasta 0,2 mA/cm2. El tiempo de la sesión se iniciará con 5 minutos el primer día, 10 minutos el segundo, 15 ó 20 minutos el tercero y se intentará aproximarse al tiempo teórico que nos indica la Ley de Faraday (ver DOSIS EN IONTOFORESIS).
 
 

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